Parece que fue ayer cuando empecé la temporada en el Duatlón Cross de Tres Cantos y ya ha llegado el momento de echar el cierre. Una buena temporada que resumiré dentro de unos días en este blog y que despedí ayer con el Duatlón Cross del Festibike.
Esta prueba tenía para mí tres alicientes importantes; era la última y quería despedirme con buen pie, era en casa, en Las Rozas, donde habría muchísima gente animándome, sobre todo mis compañeros y familiares en Run2Chema y la tercera es que este año los duatletas íbamos a tener el placer de tener a nuestro lado en la salida a Chema Martínez, todo un lujo.
Ayer llegué con tiempo, fui el primero en entrar en boxes y me fui a calentar por la parte más alta del Pinar donde se celebraba la carrera. Tras la foto oficial del Club troté cinco minutos más y me dirigí a la línea de salida.
Dado mi estado de forma, un poco lento a pie para lo que yo puedo estar, ayer era una carrera en la que iba a tener mucha importancia la estrategia. A priori tenía dos rivales peligrosos, Fernando Domínguez y Guillermo Bogas, al margen de Chema que aunque a pie es incuestionable era evidente que en bici iba a perder bastante tiempo ya que ni la entrena, ni iba a arriesgar. Por tanto, en la primera carrera a pie tenía que tratar por todos los medios de que Fernando y Guillermo no me sacaran tiempo para luego intentar dejarles en bici en un circuito que aunque no es duro ni técnico tiene infinidad de cambios de pendiente y de giros que pueden marcar diferencias y donde los doblados a veces te pueden jugar malas pasadas. Por este motivo el jueves me dí cinco vueltas al circuito para memorizar bien cada curva, cada zanja y cada trazada.
La salida de Chema fue espectacular, a ritmo de 2´45´´-2´50´´ el Km mientras que por detrás yo hacía todo lo contrario, intentar frenar la carrera y adecuarla a un ritmo que me interesase y que fuera capaz de aguantar. Pero Fernando Domínguez pronto se dio cuenta de que yo no quería correr deprisa y se puso a tirar muy fuerte. Chema se había marchado por delante y por detrás al principio éramos seis, luego cinco, luego cuatro y finalmente solo Guillermo y yo fuimos capaces de aguantar el ritmo que nos impuso Fernando.
Fernando llevó todo el peso del grupo durante la carrera a pie
Mi transición fue más rápida que la de mis rivales ya que yo tenía las zapatillas enganchadas en la bici y ellos no, sin embargo, dado que en la carrera a pie lo había dado todo, no me atreví a forzar a tope desde el principio de la bici sino que preferí hacer dos o tres Km más tranquilo, beber y esperar a que me bajase un poco el pulso. Guillermo me alcanzó con facilidad y ambos comenzamos a relevar mientras que a Fernando le estaba costando recortarnos los 15 o 20 metros que le sacábamos.
Hacia el Km 3, justo en la subida más larga del circuito Fernando nos cogió y a la vista teníamos ya a Chema así que aproveché ese momento de dudas para apretar un poco con la esperanza de que Fernando, después del esfuerzo que había tenido que hacer para cogernos no nos siguiese. Pero para mi sorpresa, no solo Fernando no me siguió sino que Guillermo, que yo pensaba que iba mejor, tampoco lo hizo.
Así que en ese momento me marché solo, cogí a Chema, le animé mientras le pasaba y me dispuse a hacer muy concentrado los 15 Km restantes tratando de aumentar mi ventaja sobre Fernando y Guillermo que dado que son compañeros de equipo era lógico que se iban a entender bien en los relevos. Poco a poco mi distancia sobre ellos iba creciendo y al afrontar la última vuelta estaba sobre los 45´´. Precisamente en esta última vuelta tuve un percance que me hizo pensar que iba a tener que retirarme, debí pisar un clavo o algo punzante y mi rueda trasera comenzó a perder mucho aire. Por suerte, el líquido antipinchazos de mis tubeless taponó a tiempo el agujero y, aunque con poca presión, pude terminar sin problemas el segmento de ciclismo.
Tras la T2, aunque creía que mi ventaja para la última carrera era suficiente no me quise confiar y salí deprisa hasta que en la parte más alta del circuito pude girarme y ver que la distancia que tenía sobre Fernando y Guillermo respectivamente me iba a valer para ganar, momento en el que me relajé un poco y disfruté del tramo final, donde había muchísimo público y a quienes agradezco todos los ánimos y el cariño que me dieron.
Muy contento tras cruzar en primer lugar la meta del Festibike por segundo año consecutivo
Chema fue quinto en su primer duatlón
En el podium junto a Fernando y Guillermo
Chema, además fue 3º en veteranos, donde ganó Fernando Domínguez
Y como decía al principio, con esta carrera y con muy buen sabor de boca pongo punto y final a esta temporada. Ahora vienen tres semanitas de relativo relax en las que seguiré entrenando pero más suave, ya que a mí no me gusta parar del todo y a partir de mediados de octubre comenzaré a preparar la temporada que viene, para la que aún no tengo definidos los objetivos.
Y aquí dejo unas declaraciones de Chema tras la carrera que aunque no pude oir en directo son para mí un orgullo viniendo de un crak como él.
























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